No soy el primero ni el último en poder ver esta maravilla de película; sin embargo, vale la pena detallarlo en este artículo exclusivo para el blog, por lo tanto, no te lo pierdas.
Evidentemente que no voy a decir nada del otro mundo, ni mucho menos, nada que otros hayan visto en esta película, porque primero, que debo ser honesto con los lectores.
El último juego de Mario que pude disfrutar no estoy del todo seguro, pero sé exactamente que no fue el Mario 64 para la mítica consola de los cuatro controles estrambóticos. Así que se darán cuenta de que el último juego que disfruté fue el Super Mario Bros 3, de manera oficial, porque claro que pispeé algún que otro en la vuelta, pero jamás me dedique de principio a fin a ninguno de estos juegos.
Pero claro que conocía muchas de las referencias, como el Donkey Kong o Mario Kart en la pista arcoíris, no soy una persona analfabeta del mundo de Nintendo, ni que no supiera que Gokú fue creado por el mismísimo Tezuka.
Pero fuera broma, porque la verdad es que tampoco quiero decir nada más, aunque mucha gente ya la vio seguramente, de todas formas te aseguro de que vas a pasar un momento memorable y que seguramente quedará para la historia porque los miles de millones que está recaudando es una bola de nieve que no para.
¿Será que a la gran N se lo tomará en serio y comenzará
a producir nuevas películas de su grandioso mundo?
Para ser honesto espero que sí, porque si lo hacen con esta casa como es ILUMINATION y esos personajes tan increíbles que tienen, van a tener el camino muy fácil, el problema va a ser que no se metan estos amantes de la nueva generación de cristal para echar a perderlo todo.
Aunque digan lo contrario, las taquillas hablan y por más que este grupito WOKE quiera meterse, que podría realmente, la gente al final será quien tenga la última palabra.
¿Ya la viste?; ¿qué te pareció?
Son demasiadas preguntas para algo que acaba de ocurrir en tan poco tiempo, que parece de ansias esperar una nueva producción, pero es lo esperado, después de todo.
Pero ahora comenzarán nuevas interrogantes, porque lo que realmente queremos saber, es si Walt Disney seguirá haciendo este tipo de producciones que les hace perder millones. Creo que ni la creadora de la nueva saga de Scooby, entendió que lo que realmente importa no es imponer ideas, sino seguir con la corriente y producir lo que la gente “realmente quiere”.
Esperemos que esta película sea el punto final de toda esta locura de la autopercepción y lo políticamente correcto.


